HISTORIA DE LA REANIMACION CARDIOPULMONAR
En el espíritu humano existe un rechazo innato a la repentina e inoportuna muerte. Desde los tiempos bíblicos los seres humanos han intentado restablecer por medio de una gran variedad de métodos la vida del individuo muerto o casi muerto.
Un cierto entendimiento de la importancia vital del aire en la respiración, parece haber existido a través de los siglos :
La primera narración escrita sobre reanimación está en la Biblia entre los prodigios de Elíseo, quien salvó a un pequeño " poniendo su boca sobre la boca del niño " (11 reyes 4:33-35). En la cumbre del Imperio Romano, Galeno utilizó su propia respiración para insuflar los pulmones de algunos animales muertos.
En la antigua Europa, se intentó reanimar con la primitiva creencia de que el dolor era capaz de despertar a una persona inanimada, dando latigazos a la víctima con ortigas o aún quemando excretas secas de animal sobre su pecho desnudo.
La población americana original creyó en el efecto del humo del tabaco administrado por el recto. Esta práctica también fue adoptada en Europa.
En el siglo XVIII era una práctica común en Europa colocar a las personas inconscientes sobre los lomos de caballos en trote o bien hacerlos rodar sobre barriles en un intento para hacer entrar y salir el aire del tórax. Utilizaron también fuelles (artefactos expandibles para soplar el fuego manualmente) para inflar los pulmones, que hasta cierto grado, se usaron como auxiliares ventilatorios.
Una técnica que ganó amplio uso en este siglo fue la presión de Schafer, la cual consistía en colocar a la víctima boca abajo y comprimir intermitentemente la espalda, forzando así la entrada y salida de aire de los pulmones.
En 1786 Sherwin afirmó que "el cirujano debe seguir insuflando los pulmones, comprimiendo en forma alternada el esternón ". La reanimación boca a boca fue introducida en este continente en el mismo siglo y varios métodos se estandarizaron pero fue desacreditada con el descubrimiento de los gérmenes, y entonces olvidada por mucho tiempo.
Aunque en aquel siglo XVIII en los países europeos todos los métodos fueron considerados como medios para proporcionar ventilación pulmonar, la investigación reciente indica que es posible que hubiese habido también circulación de la sangre, por ejemplo, la presión sobre el tórax con la vía aérea al menos parcialmente obstruida, en decúbito prono, sería una manera ideal para aumentar la presión torácica y, por lo tanto, hacer circular la sangre.
Koening, profesor de cirugía en Gottingen, Alemania, está acreditado como el padre de la compresión cardiaca externa, ya que en 1885, dió a conocer seis reanimaciones exitosas en seres humanos.
El rápido desarrollo de la ciencia en el siglo XVIII, llevó a tener nuevos conocimientos sobre anatomía y fisiología. Este fue un tiempo de intensa búsqueda en reanimación y la reanudación de prácticas en Europa, enfocándose principalmente sobre los casos de ahogamiento. La electricidad fue probada por la posibilidad que poseía de "re-encender una chispa de vida extinguida". Las esperanzas de salvar vidas, se unieron con los temores de enterrar personas vivas, pues quedaba la inquietud de que aquella persona "muerta" aún pudo ser revivida.
En los inicios del siglo XX, se reconoció la importancia de la circulación de la sangre. Igelsrud utilizó con éxito el masaje cardíaco directo a tórax abierto en 1901, y desde 1916 el masaje cardíaco directo se convirtió en una técnica aceptada, pues se comprobó que este masaje en pecho abierto era efectivo para restaurar el latido cardíaco espontáneo.
Durante los sesenta años siguientes, el masaje cardiaco con tórax abierto es eficaz, pero tiene muchas complicaciones y debe ser empleado únicamente por personal diestro. Crile estudió las inyecciones de adrenalina del tratamiento en el paro cardíaco inducido por cloroformo y posteriormente aplicó este método en la reanimación de los muertos de guerra durante la primera Guerra Mundial.
Hasta la mitad del siglo XX estuvieron ciertamente en boga una serie de métodos manuales para ejercer presión rítmica sobre el pecho, abdomen y espalda, de modo que se obtuviera movimiento del aire y sangre. En el decenio que comenzó en 1930, el Dr. Carl John Wiggers (1883-1963) fue el primero que estudió la desfibrilación ventricular y aclaró su mecanismo y tratamiento. El Dr. Wiggers fue un fisiólogo estadounidense que realizó numerosas contribuciones al conocimiento de la hemodinámica y las arritmias cardíacas. Su trabajo sobre la desfibrilación, ideando métodos experimentales de desfibrilación eléctrica en el perro, fue fundamental para la creación de métodos modernos de reanimación cardiaca.
En el decenio de 1940 la desfibrilación eléctrica se introdujo con gran éxito. En 1947, Claude Beck discípulo de Wiggers y pionero en la cirugía de tórax en la Case Western Reserve University, publicó la primera desfibrilación eléctrica interna con éxito en el hombre.
En 1956 se describió por primera vez la terminación de una fibrilación ventricular (FV) por una corriente eléctrica aplicada externamente. (Zoll PM, Linenthal AJ, Gibson W, Paul MH, Normal LR. Termination of ventricular fibrillation in man by externally applied electric countershock. N Engl J Med. 1956;254:727–732.)
Hacia la década de 1950 continuó un renovado interés sobre la reanimación en el despertar de la cirugía y de la enfermedad cardiovascular, causado por afluencia de estilos sociales de vida sobre América en aquellos años.
Aunque fue Maas, en 1892, quien publicó los datos sobre el método a tórax cerrado, no fue sino hasta 1960, al estudiar la desfibrilación eléctrica externa del corazón en los laboratorios quirúrgicos de Blalock, que Kouwenhoven, Jude y Knickerbocker donde se redescubrió que era posible generar una presión arterial mediante compresión externa del tórax, y así se desarrolló la técnica actual de compresión externa torácica en posición supina (compresiones cardiacas externas - a tórax cerrado ) acoplándola con la respiración artificial. Estos investigadores propusieron que durante la compresión torácica en el estado de paro, el corazón era exprimido o masajeado entre el esternón y la columna vertebral, lo que daba por resultado flujo anterógrado de sangre.
Esta técnica ganó rápidamente popularidad, se demostró su eficacia y sustituyó el masaje con tórax abierto en el tratamiento de paro cardíaco, aunque en la actualidad parece ser que el mecanismo de flujo sanguíneo durante la compresión externa del tórax se relaciona con la elevación de la presión intratorácica, más que la compresión directa del corazón.
En los años 50´s Safar et al y Elam et al “redescrubrieron” la ventilación boca a boca cuando estaban leyendo de cómo las parteras “resucitaban” a niños recién nacidos (Safar P, Escarraga LA, Elam JO. A comparison of the mouth-to-mouth and mouth-to-airway methods of artificial respiration with the chest-pressure arm-lift methods. N Engl J Med. 1958;258:671–677.)
En los años subsecuentes, en pláticas ocasionales Safar y Kouwenhoven establecieron el razonamiento de combinar las compresiones cardiacas externas con la ventilación boca a boca. Muy pronto Safar confirmó la técnica combinada, actualmente conocida como Reanimación Cardio-Pulmonar (RCP). La simplicidad y efectividad de la técnica ayudó a su diseminación por todo el mundo
Ya desde el principio de la aplicación de estas técnicas se observó que para que este conjunto de medidas fuera eficaz, era precisa su normalización y estandarización, no solo para facilitar su correcta realización, sino también para su divulgación, enseñanza y aprendizaje. Esta actividad se desarrolló inicialmente en Estados Unidos por la American Heart Association (AHA) con la creación en 1963 de un comité de resucitación cardiopulmonar y posteriormente con sus conferencias nacionales para la elaboración de Standars en RCP en 1973, 1979, 1986, 1992, 1996, 2000.
Todos estos estudios a través de la historia han proporcionado un enfoque estándar para la RCP, subrayando la importancia de un entrenamiento extenso a nivel comunitario.
En el decenio de 1980 la electrónica moderna elaboró desfibriladores de uso más sencillo y seguro, que pudieron usarse por personal sin entrenamiento médico extenso.
El desfibrilador dentro equipos de personal médico, llegó a tiempo para mejorar la supervivencia del paro cardíaco prehospitalario e intra hospitalario.
LA NIÑA DEL RIO SENA
A mediados de este siglo el cuerpo de una joven fue sacado del Río Sena en París. No había evidencia de violencia y se asumió que ella había tomado su propia vida.
Debido a que su identidad no pudo establecerse, se elaboró una máscara de muerte, como se acostumbraba en casos como esos. La delicada belleza de la joven y su eterna sonrisa se añadieron al enigma de su muerte. Los relatos románticos que especularon sobre éste misterio se publicaron y de acuerdo a uno de ellos, su muerte fue el resultado de un romance frustrado. Esta historia se volvió popular por toda Europa y se hicieron reproducciones de su máscara de muerte.
Años después, la Niña del Río Sena sería redescubierta cuando Asmund S. Laerdal comenzara el desarrollo de un entrenamiento realista y efectivo dirigido para enseñar reanimación boca a boca. El creyó que si un maniquí era en tamaño como una persona y extremadamente realista en apariencia, los estudiantes estarían más motivados para aprender estos procedimientos de salvamento de vidas. Motivado por la historia de la niña trágicamente tomada por una prematura muerte, le fascinó su máscara para la cara de su nuevo maniquí de entrenamiento para reanimación, Resusci Anne (Reanima Ana o Anita).
Inspirada por la Niña del Río Sena, Resusci Anne se volvió un símbolo de vida para millones de personas por todo el mundo, para quienes aprendieron la técnica de la reanimación moderna y para aquellos cuyas vidas, Anita fue de ayuda para salvarlas de una muerte innecesaria.
CRONOGRAMA DE EVENTOS HISTORICOS DE RCP
1740 La academia de ciencias de París recomendó oficialmente la respiración boca-boca para victimas de ahogamiento.
1770 Surgen otras técnicas menos exitosas como
la técnica de la inversión, que consistía en colgar de los pies al paciente.
1773 El método del barril. En el cual se rodaba un barril por el pecho de la victima para forzar la inspiración y espiración.
1775 Se desarrollaron compresiones torácicas externas, primero en animales y posteriormente en humanos.
1786 Sherwin dijo: "el cirujano debe seguir insuflando los pulmones comprimiendo en forma alternada el esternón".
1812 El método del caballo a trote. Se ataba al paciente boca abajo sobre un caballo que al trotar provocaba la entrada y salida de aire.
1829 Método le Roy.
1856 Método Marshall Hall.
1861 Método Sylvester.
1871 Método Howard.
Los anteriores métodos fueron variedades de compresiones de pecho y espalda; para forzar la entrada y salida de aire.
1885 Koening, profesor de cirugía en Gottingam, Alemania, esta acreditado como padre de la compresión cardiaca externa.
1892 Maas publicó datos sobre el método a tórax cerrado, pero no fue sino hasta 1960, al estudiar la desfibrilación eléctrica externa del corazón en los laboratorios quirúrgicos de Blalock, que Kouwnhoven, Jude y Knickerbocker volvieron a descubrir que era posible generar presión arterial mediante compresión externa del tórax y se creo la técnica actual de compresión torácica externa en posición supina, acoplándola con la respiración artificial. Estos investigadores propusieron que durante la compresión torácica en estado de paro, el corazón era exprimido o masajeado entre el esternón y la columna vertebral, lo que da por resultado flujo antero grado de sangre. Esta técnica ganó popularidad y se demostró su eficacia sustituyendo el masaje con tórax abierto en el tratamiento del paro cardiaco. Aunque en la actualidad parece ser que el mecanismo de flujo sanguíneo durante la compresión externa del tórax se relaciona con la elevación de la presión intra torácica, mas que la compresión directa del corazón, pero continúan los estudios al respecto.
1903 Crile señaló como útil las compresiones torácicas externas, pero la comunidad ignoró dicho informe y durante mas de 100 años fue mas popular el uso de compresiones cardiacas a cielo abierto.
1930 El Dr. Carl John Wiggers fue el primero que estudio la desfibrilación ventricular y aclaró su mecanismo y tratamiento. El Dr. Wiggers fue un fisiólogo estadounidense que realizó numerosas contribuciones al conocimiento de la hemodinámica y las arritmias cardiacas. Su trabajo sobre la desfibrilación eléctrica en el perro, fue fundamental para la creación de métodos modernos de desfibrilación cardiaca.
1940 La desfibrilación eléctrica se introdujo con gran éxito.
1940 Schafer estableció un método que fue el mas popular en EE.UU, este consistía en colocar a la victima boca abajo y comprimir intermitentemente la espalda y se forzaba así el aire de los pulmones.
1947 Claude Beck, discípulo de Wiggers y pionero en la cirugía de tórax, publicó la primera desfibrilación eléctrica interna con éxito en el hombre.
1950 Todavía continuó la creencia de que solo era exitoso el uso de compresiones cardiacas a cielo abierto
1954 Elam y sus colaboradores demostraron que la reanimación boca-boca o boca-nariz era superior al método Schafer en términos de eficacia de la ventilación. Entonces fue combinado con la compresión cardiaca externa y se combinó con el masaje cardiaco externo, la ventilación mecánica y la desfibrilación eléctrica dando así inicio a la era moderna de la R.C.P. como hoy la conocemos.
1956 Zoll desarrolló la cardioversión externa; continuó un renovado interés sobre la reanimación en el despertar de la cirugía, en la enfermedad cardiovascular, causado por afluencia de estilos de vida sobre América en aquellos años
1958 El Dr. Safar y sus colaboradores comprobaron que la técnica de respiración boca-boca, era superior a otros métodos mecánicos de ventilación.
1958 Jude y sus colaboradores publican el éxito de compresiones torácicas externas.
1960 Jude, Kouwenhoven y Knickerbocker,
Integraron con éxito la combinación de respiraciones boca-boca y compresiones torácicas externas.
1960 Inicia la era moderna de la reanimación cardiopulmonar
1966 Primera Conferencia de RCP. Academia Nacional de Ciencias, Consejo Nacional de Investigación en Estados Unidos. Se recomienda el entrenamiento del personal de salud y otros profesionales relacionados en compresiones torácicas externas de acuerdo a los estándares de la American Heart Association
1973 Segunda Conferencia Nacional de RCP. American Heart Association, Academia Nacional de Ciencias y el Consejo Nacional de Investigación. Se recomienda que los programas de RCP sean difundidos al público en general.
1979 Tercera Conferencia Nacional de RCP. American Heart Association. Se desarrolla el curso ACLS (Advanced Cardiac Liffe Support)
1983 Primera Conferencia Nacional en Reanimación Pediátrica. Academia Americana de Pediatría y la American Heart Association. Se desarrollan los lineamientos para la Reanimación Básica y Avanzada Pediátrica; se desarrollan los lineamientos para la Reanimación Neonatal Avanzada.
1985 Cuarta Conferencia Nacional en RCP y Cuidados Cardiacos de Emergencia. American Heart Association y la Academia Americana de Pediatría. Se revisa toda la información experimental y clínica publicada desde la conferencia de 1979.
1992 Quinta Conferencia Nacional en RCP y Cuidados Cardiacos de Emergencia. La American Heart Association junto con los Consejos Colaboradores. Primera reunión de ILCOR. Se revisa el desarrollo obtenido en los últimos 7 años. Se funda ILCOR el cual se reúne cada dos años hasta el 2000.
2000 Primera Conferencia Internacional de Lineamientos en RCP y Cuidados Cardíacos de Emergencia. Se expusieron y revisaron los lineamientos y guías de reanimación de todo el mundo. Es la primera revisión que se realizó bajo el concepto de Medicina Basada en Evidencias y por lo cual nace una nueva clasificación de
evidencias.
ANTECEDENTES HISTORICOS DE LA R.C.P. EN MEXICO.
En 1978 el Dr. Luis Lojero, residente de medicina interna y el Dr. Fernando Suárez, jefe de urgencias, teniendo gran interés por las actualidades en Reanimación Cardiopulmonar traducen al español los Standars for Cardiopulmonary Resuscitation (CPR) and Emergency Cardiac Care (ECC), (Guías de Resucitación Cardiopulmonar y Cuidados Cardiacos de Urgencia) emitidas por la American Heart Association (AHA) en la revista JAMA 227(7):837-846. Esta traducción se publicó posteriormente en la Revista de la Facultad de Medicina de México Vol. XXI(5):26-28, (6)24-31, (7)30-35, 1978 con el objeto de dar a conocer estos estándares en nuestro idioma y se iniciara así la preparación de la comunidad y del sector médico de una manera más sencilla y expedita.
Para 1983 toman el curso de instructores en RCP Básica en los Estados Unidos de América, con lo cual se inician las pláticas con la American Heart Association para poder establecer y difundir los cursos de RCP Básica en nuestro país con reconocimiento por dicha institución.
Un año después los doctores Ernesto Belden y Luis Lojero unen sus esfuerzos para conformar una Asociación Civil la cual llamaron Proyecto Corazón, A.C., organismo reconocido por la filial de la American Heart en Texas para introducir los cursos de RCP en México, además de poder traducir los manuales para los participantes de los cursos de la American Heart Association. Finalmente queda integrada la asociación y se inician los cursos de reanimación en mayo de 1984, los cuales tuvieron gran demanda, tanto del público en general como de la comunidad médica y el sector salud.
Con el apoyo de la filial en Texas se llevan a cabo cursos de Instructores en RCP Básica, así como cursos de Entrenadores de Instructores, con lo cual; crece la base de personal entrenado para expandir e impartir cursos de RCP en forma tanto local como nacional.
La inquietud por estas técnicas continúa y se inician tratos con la misma filial para arrancar los cursos de Advanced Cardiac Life Support (ACLS) en nuestro país. Los tramites son largos y engorrosos, pero finalmente se da el primer curso de ACLS en Monterrey en febrero de 1988, con la presencia de instructores norteamericanos y utilizando los manuales en ingles de la AHA. Durante dos años se continúan dando estos cursos en la ciudad y se inicia la traducción del manual al español, con la autorización de la AHA. En ese lapso de tiempo algunos de los miembros de Proyecto Corazón acuden a los Estados Unidos para tomar el curso de Instructor de ACLS, para posteriormente impartir los primeros cursos de instructores en Monterrey. Este primer grupo de instructores fue conformado por los doctores Fernando Colunga González, Salvador Valdovinos Chávez, las enfermeras María de los Ángeles Reyna Quintanilla, Rosa María Bocanegra e Irma Abundis y el TUM Rabindranath Luna Mc´Gregor.
Los cursos de Reanimación Cardiopulmonar Avanzada (RCA) mejor conocida como ACLS crecieron en forma importante rebasando las fronteras del estado de Nuevo León, iniciándose así cursos en la Ciudad de México.
Los primeros cursos foráneos se realizaron en el Hospital Santa Elena de donde se generó otro grupo de instructores integrado por los médicos Álvaro Sáenz de Miera y Mauricio Borbolla Paya. A partir de ese momento se llevaron a cabo cursos en diferentes hospitales de la Ciudad de México, tales como el Hospital ABC (Hospital Inglés), el Hospital Español, el Instituto Nacional de Cardiología e Instituto Nacional de la Nutrición, la Cruz Roja Mexicana, el Hospital Metropolitano, el Centro Médico Nacional Siglo XXI del IMSS, el Hospital Central Militar y el Escuadrón SOS entre otros.
En 1990 y conforme la RCA crecía en nuestro país, en los Estados Unidos de América el programa de “Pediatric Advanced Life Support” (PALS) daba sus primeros cursos en ese país, con el aval de la American Academy of Pediatrics. El curso PALS fue tomado por varios de los integrantes del grupo de Luis Lojero en la Ciudad de Dallas, TX. quedando algunos seleccionados como potenciales instructores. Meses después, María de los Ángeles Reyna Quintanilla, Irma Abundis, Rosa María Bocanegra y Luis Lojero son invitados a tomar el curso de Instructores de PALS, quedando certificados en febrero de 1991. Con el apoyo del Dr. David Rosenberg, pediatra intensivista del Childrens Hospital de Forth Worth, TX. se imparte el primer curso de PALS en San Miguel Allende, Gto. y posteriormente en el Hospital Infantil Privado (HIP) de la Ciudad de México en octubre de 1992.
Continuando la expansión del programa PALS, se realizaron cursos subsecuentes en el Hospital Central Militar en el DF, en el Hospital San José en Monterrey, N.L.. y en el Hospital del Carmen en Guadalajara, Jal., este último en octubre de 1993.
Los Drs. Luis Lojero, Eduardo Perusquía Ortega y Eduardo Velasco se dieron a la tarea de traducir el material audiovisual y parte del manual para los participantes del curso PALS. Después de algunos cursos y teniendo una selección de potenciales instructores, se realiza en la ciudad de Monterrey, N.L. el primer curso de instructores de PALS en abril de 1993, siendo a partir de entonces que el Dr. Eduardo Velasco Sánchez, distinguido pediatra de Guadalajara, Jal., junto con otros médicos del HIP y del HCM unen esfuerzos y conforman el Comité Nacional Médico Pediátrico de RCP fundado en 1994.
Desde entonces se han impartido cursos de PALS (o RAP por sus siglas en Español) en: Monterrey, D.F., Guadalajara, Irapuato, Tuxpan, Villahermosa, Puebla, San Luis Potosí, Pachuca, etc.
En 1999 se reúnen el Comité Pediátrico y el Comité de RCP - RCA para conformar lo que se llamaba aún no oficialmente el Consejo Mexicano de RCP.
Se reanudan las pláticas con la AHA y con la recientemente formada InterAmerican Heart Foundation (IAHF o FIAC por sus siglas en español) para lograr el reconocimiento y aval de los cursos de Atención Cardiovascular de Urgencia; en forma inicial se tienen conversaciones con Beatriz Champagne PhD., representante de dicha organización, estableciéndose los requerimientos para desarrollar adecuadamente los programas en México.
A fin de lograr la conformación del Comité Mexicano de Reanimación como el Consejo Nacional representativo del país, se involucran los Drs. Luis Lojero Wheatley y Alfredo Sierra Unzueta, junto con un grupo entusiasta de médicos y enfermeras representantes de las diferentes organizaciones del sector público y privado, para detallar la meta final de formar el Consejo. Los diferentes grupos que habían estado trabajando en forma activa impartiendo cursos de Apoyo Cardiovascular de Urgencia (ACU) en sus diferentes modalidades, algunos a favor otros en contra; pero finalmente y soslayando protagonismos institucionales y personales se logra el común acuerdo de integrar un Consejo Nacional de Reanimación (CNR) representativo de todos los grupos interesados en el ACU.
Finalmente en febrero de 1999, orgullosamente, México es el primer país en firmar el convenio con la Fundación InterAmericana del Corazón, de tal manera que se convierte en el primer representante de la comunidad médica y no médica latinoamericana en poder impartir cursos de la AHA en su país con entrega de tarjetas con reconocimiento internacional avaladas por la AHA y la FIAC.
Para llegar a esto pasaron muchos años de arduo trabajo, independientemente del atraso que ya teníamos en este aspecto la mayoría de países en América Latina y el Caribe. Pero esto no lo consideramos difícil; lo retador ahora es hacer que la Cadena de Supervivencia se expanda en nuestro país a la mayor velocidad posible, en forma organizada y con calidad, para tratar de disminuir la elevada morbi - mortalidad que producen las enfermedades cardíacas y cerebro vasculares en nuestro medio.
Un cierto entendimiento de la importancia vital del aire en la respiración, parece haber existido a través de los siglos :
La primera narración escrita sobre reanimación está en la Biblia entre los prodigios de Elíseo, quien salvó a un pequeño " poniendo su boca sobre la boca del niño " (11 reyes 4:33-35). En la cumbre del Imperio Romano, Galeno utilizó su propia respiración para insuflar los pulmones de algunos animales muertos.
En la antigua Europa, se intentó reanimar con la primitiva creencia de que el dolor era capaz de despertar a una persona inanimada, dando latigazos a la víctima con ortigas o aún quemando excretas secas de animal sobre su pecho desnudo.
La población americana original creyó en el efecto del humo del tabaco administrado por el recto. Esta práctica también fue adoptada en Europa.
En el siglo XVIII era una práctica común en Europa colocar a las personas inconscientes sobre los lomos de caballos en trote o bien hacerlos rodar sobre barriles en un intento para hacer entrar y salir el aire del tórax. Utilizaron también fuelles (artefactos expandibles para soplar el fuego manualmente) para inflar los pulmones, que hasta cierto grado, se usaron como auxiliares ventilatorios.
Una técnica que ganó amplio uso en este siglo fue la presión de Schafer, la cual consistía en colocar a la víctima boca abajo y comprimir intermitentemente la espalda, forzando así la entrada y salida de aire de los pulmones.
En 1786 Sherwin afirmó que "el cirujano debe seguir insuflando los pulmones, comprimiendo en forma alternada el esternón ". La reanimación boca a boca fue introducida en este continente en el mismo siglo y varios métodos se estandarizaron pero fue desacreditada con el descubrimiento de los gérmenes, y entonces olvidada por mucho tiempo.
Aunque en aquel siglo XVIII en los países europeos todos los métodos fueron considerados como medios para proporcionar ventilación pulmonar, la investigación reciente indica que es posible que hubiese habido también circulación de la sangre, por ejemplo, la presión sobre el tórax con la vía aérea al menos parcialmente obstruida, en decúbito prono, sería una manera ideal para aumentar la presión torácica y, por lo tanto, hacer circular la sangre.
Koening, profesor de cirugía en Gottingen, Alemania, está acreditado como el padre de la compresión cardiaca externa, ya que en 1885, dió a conocer seis reanimaciones exitosas en seres humanos.
El rápido desarrollo de la ciencia en el siglo XVIII, llevó a tener nuevos conocimientos sobre anatomía y fisiología. Este fue un tiempo de intensa búsqueda en reanimación y la reanudación de prácticas en Europa, enfocándose principalmente sobre los casos de ahogamiento. La electricidad fue probada por la posibilidad que poseía de "re-encender una chispa de vida extinguida". Las esperanzas de salvar vidas, se unieron con los temores de enterrar personas vivas, pues quedaba la inquietud de que aquella persona "muerta" aún pudo ser revivida.
En los inicios del siglo XX, se reconoció la importancia de la circulación de la sangre. Igelsrud utilizó con éxito el masaje cardíaco directo a tórax abierto en 1901, y desde 1916 el masaje cardíaco directo se convirtió en una técnica aceptada, pues se comprobó que este masaje en pecho abierto era efectivo para restaurar el latido cardíaco espontáneo.
Durante los sesenta años siguientes, el masaje cardiaco con tórax abierto es eficaz, pero tiene muchas complicaciones y debe ser empleado únicamente por personal diestro. Crile estudió las inyecciones de adrenalina del tratamiento en el paro cardíaco inducido por cloroformo y posteriormente aplicó este método en la reanimación de los muertos de guerra durante la primera Guerra Mundial.
Hasta la mitad del siglo XX estuvieron ciertamente en boga una serie de métodos manuales para ejercer presión rítmica sobre el pecho, abdomen y espalda, de modo que se obtuviera movimiento del aire y sangre. En el decenio que comenzó en 1930, el Dr. Carl John Wiggers (1883-1963) fue el primero que estudió la desfibrilación ventricular y aclaró su mecanismo y tratamiento. El Dr. Wiggers fue un fisiólogo estadounidense que realizó numerosas contribuciones al conocimiento de la hemodinámica y las arritmias cardíacas. Su trabajo sobre la desfibrilación, ideando métodos experimentales de desfibrilación eléctrica en el perro, fue fundamental para la creación de métodos modernos de reanimación cardiaca.
En el decenio de 1940 la desfibrilación eléctrica se introdujo con gran éxito. En 1947, Claude Beck discípulo de Wiggers y pionero en la cirugía de tórax en la Case Western Reserve University, publicó la primera desfibrilación eléctrica interna con éxito en el hombre.
En 1956 se describió por primera vez la terminación de una fibrilación ventricular (FV) por una corriente eléctrica aplicada externamente. (Zoll PM, Linenthal AJ, Gibson W, Paul MH, Normal LR. Termination of ventricular fibrillation in man by externally applied electric countershock. N Engl J Med. 1956;254:727–732.)
Hacia la década de 1950 continuó un renovado interés sobre la reanimación en el despertar de la cirugía y de la enfermedad cardiovascular, causado por afluencia de estilos sociales de vida sobre América en aquellos años.
Aunque fue Maas, en 1892, quien publicó los datos sobre el método a tórax cerrado, no fue sino hasta 1960, al estudiar la desfibrilación eléctrica externa del corazón en los laboratorios quirúrgicos de Blalock, que Kouwenhoven, Jude y Knickerbocker donde se redescubrió que era posible generar una presión arterial mediante compresión externa del tórax, y así se desarrolló la técnica actual de compresión externa torácica en posición supina (compresiones cardiacas externas - a tórax cerrado ) acoplándola con la respiración artificial. Estos investigadores propusieron que durante la compresión torácica en el estado de paro, el corazón era exprimido o masajeado entre el esternón y la columna vertebral, lo que daba por resultado flujo anterógrado de sangre.
Esta técnica ganó rápidamente popularidad, se demostró su eficacia y sustituyó el masaje con tórax abierto en el tratamiento de paro cardíaco, aunque en la actualidad parece ser que el mecanismo de flujo sanguíneo durante la compresión externa del tórax se relaciona con la elevación de la presión intratorácica, más que la compresión directa del corazón.
En los años 50´s Safar et al y Elam et al “redescrubrieron” la ventilación boca a boca cuando estaban leyendo de cómo las parteras “resucitaban” a niños recién nacidos (Safar P, Escarraga LA, Elam JO. A comparison of the mouth-to-mouth and mouth-to-airway methods of artificial respiration with the chest-pressure arm-lift methods. N Engl J Med. 1958;258:671–677.)
En los años subsecuentes, en pláticas ocasionales Safar y Kouwenhoven establecieron el razonamiento de combinar las compresiones cardiacas externas con la ventilación boca a boca. Muy pronto Safar confirmó la técnica combinada, actualmente conocida como Reanimación Cardio-Pulmonar (RCP). La simplicidad y efectividad de la técnica ayudó a su diseminación por todo el mundo
Ya desde el principio de la aplicación de estas técnicas se observó que para que este conjunto de medidas fuera eficaz, era precisa su normalización y estandarización, no solo para facilitar su correcta realización, sino también para su divulgación, enseñanza y aprendizaje. Esta actividad se desarrolló inicialmente en Estados Unidos por la American Heart Association (AHA) con la creación en 1963 de un comité de resucitación cardiopulmonar y posteriormente con sus conferencias nacionales para la elaboración de Standars en RCP en 1973, 1979, 1986, 1992, 1996, 2000.
Todos estos estudios a través de la historia han proporcionado un enfoque estándar para la RCP, subrayando la importancia de un entrenamiento extenso a nivel comunitario.
En el decenio de 1980 la electrónica moderna elaboró desfibriladores de uso más sencillo y seguro, que pudieron usarse por personal sin entrenamiento médico extenso.
El desfibrilador dentro equipos de personal médico, llegó a tiempo para mejorar la supervivencia del paro cardíaco prehospitalario e intra hospitalario.
LA NIÑA DEL RIO SENA
A mediados de este siglo el cuerpo de una joven fue sacado del Río Sena en París. No había evidencia de violencia y se asumió que ella había tomado su propia vida.
Debido a que su identidad no pudo establecerse, se elaboró una máscara de muerte, como se acostumbraba en casos como esos. La delicada belleza de la joven y su eterna sonrisa se añadieron al enigma de su muerte. Los relatos románticos que especularon sobre éste misterio se publicaron y de acuerdo a uno de ellos, su muerte fue el resultado de un romance frustrado. Esta historia se volvió popular por toda Europa y se hicieron reproducciones de su máscara de muerte.
Años después, la Niña del Río Sena sería redescubierta cuando Asmund S. Laerdal comenzara el desarrollo de un entrenamiento realista y efectivo dirigido para enseñar reanimación boca a boca. El creyó que si un maniquí era en tamaño como una persona y extremadamente realista en apariencia, los estudiantes estarían más motivados para aprender estos procedimientos de salvamento de vidas. Motivado por la historia de la niña trágicamente tomada por una prematura muerte, le fascinó su máscara para la cara de su nuevo maniquí de entrenamiento para reanimación, Resusci Anne (Reanima Ana o Anita).
Inspirada por la Niña del Río Sena, Resusci Anne se volvió un símbolo de vida para millones de personas por todo el mundo, para quienes aprendieron la técnica de la reanimación moderna y para aquellos cuyas vidas, Anita fue de ayuda para salvarlas de una muerte innecesaria.
CRONOGRAMA DE EVENTOS HISTORICOS DE RCP
1740 La academia de ciencias de París recomendó oficialmente la respiración boca-boca para victimas de ahogamiento.
1770 Surgen otras técnicas menos exitosas como
la técnica de la inversión, que consistía en colgar de los pies al paciente.
1773 El método del barril. En el cual se rodaba un barril por el pecho de la victima para forzar la inspiración y espiración.
1775 Se desarrollaron compresiones torácicas externas, primero en animales y posteriormente en humanos.
1786 Sherwin dijo: "el cirujano debe seguir insuflando los pulmones comprimiendo en forma alternada el esternón".
1812 El método del caballo a trote. Se ataba al paciente boca abajo sobre un caballo que al trotar provocaba la entrada y salida de aire.
1829 Método le Roy.
1856 Método Marshall Hall.
1861 Método Sylvester.
1871 Método Howard.
Los anteriores métodos fueron variedades de compresiones de pecho y espalda; para forzar la entrada y salida de aire.
1885 Koening, profesor de cirugía en Gottingam, Alemania, esta acreditado como padre de la compresión cardiaca externa.
1892 Maas publicó datos sobre el método a tórax cerrado, pero no fue sino hasta 1960, al estudiar la desfibrilación eléctrica externa del corazón en los laboratorios quirúrgicos de Blalock, que Kouwnhoven, Jude y Knickerbocker volvieron a descubrir que era posible generar presión arterial mediante compresión externa del tórax y se creo la técnica actual de compresión torácica externa en posición supina, acoplándola con la respiración artificial. Estos investigadores propusieron que durante la compresión torácica en estado de paro, el corazón era exprimido o masajeado entre el esternón y la columna vertebral, lo que da por resultado flujo antero grado de sangre. Esta técnica ganó popularidad y se demostró su eficacia sustituyendo el masaje con tórax abierto en el tratamiento del paro cardiaco. Aunque en la actualidad parece ser que el mecanismo de flujo sanguíneo durante la compresión externa del tórax se relaciona con la elevación de la presión intra torácica, mas que la compresión directa del corazón, pero continúan los estudios al respecto.
1903 Crile señaló como útil las compresiones torácicas externas, pero la comunidad ignoró dicho informe y durante mas de 100 años fue mas popular el uso de compresiones cardiacas a cielo abierto.
1930 El Dr. Carl John Wiggers fue el primero que estudio la desfibrilación ventricular y aclaró su mecanismo y tratamiento. El Dr. Wiggers fue un fisiólogo estadounidense que realizó numerosas contribuciones al conocimiento de la hemodinámica y las arritmias cardiacas. Su trabajo sobre la desfibrilación eléctrica en el perro, fue fundamental para la creación de métodos modernos de desfibrilación cardiaca.
1940 La desfibrilación eléctrica se introdujo con gran éxito.
1940 Schafer estableció un método que fue el mas popular en EE.UU, este consistía en colocar a la victima boca abajo y comprimir intermitentemente la espalda y se forzaba así el aire de los pulmones.
1947 Claude Beck, discípulo de Wiggers y pionero en la cirugía de tórax, publicó la primera desfibrilación eléctrica interna con éxito en el hombre.
1950 Todavía continuó la creencia de que solo era exitoso el uso de compresiones cardiacas a cielo abierto
1954 Elam y sus colaboradores demostraron que la reanimación boca-boca o boca-nariz era superior al método Schafer en términos de eficacia de la ventilación. Entonces fue combinado con la compresión cardiaca externa y se combinó con el masaje cardiaco externo, la ventilación mecánica y la desfibrilación eléctrica dando así inicio a la era moderna de la R.C.P. como hoy la conocemos.
1956 Zoll desarrolló la cardioversión externa; continuó un renovado interés sobre la reanimación en el despertar de la cirugía, en la enfermedad cardiovascular, causado por afluencia de estilos de vida sobre América en aquellos años
1958 El Dr. Safar y sus colaboradores comprobaron que la técnica de respiración boca-boca, era superior a otros métodos mecánicos de ventilación.
1958 Jude y sus colaboradores publican el éxito de compresiones torácicas externas.
1960 Jude, Kouwenhoven y Knickerbocker,
Integraron con éxito la combinación de respiraciones boca-boca y compresiones torácicas externas.
1960 Inicia la era moderna de la reanimación cardiopulmonar
1966 Primera Conferencia de RCP. Academia Nacional de Ciencias, Consejo Nacional de Investigación en Estados Unidos. Se recomienda el entrenamiento del personal de salud y otros profesionales relacionados en compresiones torácicas externas de acuerdo a los estándares de la American Heart Association
1973 Segunda Conferencia Nacional de RCP. American Heart Association, Academia Nacional de Ciencias y el Consejo Nacional de Investigación. Se recomienda que los programas de RCP sean difundidos al público en general.
1979 Tercera Conferencia Nacional de RCP. American Heart Association. Se desarrolla el curso ACLS (Advanced Cardiac Liffe Support)
1983 Primera Conferencia Nacional en Reanimación Pediátrica. Academia Americana de Pediatría y la American Heart Association. Se desarrollan los lineamientos para la Reanimación Básica y Avanzada Pediátrica; se desarrollan los lineamientos para la Reanimación Neonatal Avanzada.
1985 Cuarta Conferencia Nacional en RCP y Cuidados Cardiacos de Emergencia. American Heart Association y la Academia Americana de Pediatría. Se revisa toda la información experimental y clínica publicada desde la conferencia de 1979.
1992 Quinta Conferencia Nacional en RCP y Cuidados Cardiacos de Emergencia. La American Heart Association junto con los Consejos Colaboradores. Primera reunión de ILCOR. Se revisa el desarrollo obtenido en los últimos 7 años. Se funda ILCOR el cual se reúne cada dos años hasta el 2000.
2000 Primera Conferencia Internacional de Lineamientos en RCP y Cuidados Cardíacos de Emergencia. Se expusieron y revisaron los lineamientos y guías de reanimación de todo el mundo. Es la primera revisión que se realizó bajo el concepto de Medicina Basada en Evidencias y por lo cual nace una nueva clasificación de
evidencias.
ANTECEDENTES HISTORICOS DE LA R.C.P. EN MEXICO.
En 1978 el Dr. Luis Lojero, residente de medicina interna y el Dr. Fernando Suárez, jefe de urgencias, teniendo gran interés por las actualidades en Reanimación Cardiopulmonar traducen al español los Standars for Cardiopulmonary Resuscitation (CPR) and Emergency Cardiac Care (ECC), (Guías de Resucitación Cardiopulmonar y Cuidados Cardiacos de Urgencia) emitidas por la American Heart Association (AHA) en la revista JAMA 227(7):837-846. Esta traducción se publicó posteriormente en la Revista de la Facultad de Medicina de México Vol. XXI(5):26-28, (6)24-31, (7)30-35, 1978 con el objeto de dar a conocer estos estándares en nuestro idioma y se iniciara así la preparación de la comunidad y del sector médico de una manera más sencilla y expedita.
Para 1983 toman el curso de instructores en RCP Básica en los Estados Unidos de América, con lo cual se inician las pláticas con la American Heart Association para poder establecer y difundir los cursos de RCP Básica en nuestro país con reconocimiento por dicha institución.
Un año después los doctores Ernesto Belden y Luis Lojero unen sus esfuerzos para conformar una Asociación Civil la cual llamaron Proyecto Corazón, A.C., organismo reconocido por la filial de la American Heart en Texas para introducir los cursos de RCP en México, además de poder traducir los manuales para los participantes de los cursos de la American Heart Association. Finalmente queda integrada la asociación y se inician los cursos de reanimación en mayo de 1984, los cuales tuvieron gran demanda, tanto del público en general como de la comunidad médica y el sector salud.
Con el apoyo de la filial en Texas se llevan a cabo cursos de Instructores en RCP Básica, así como cursos de Entrenadores de Instructores, con lo cual; crece la base de personal entrenado para expandir e impartir cursos de RCP en forma tanto local como nacional.
La inquietud por estas técnicas continúa y se inician tratos con la misma filial para arrancar los cursos de Advanced Cardiac Life Support (ACLS) en nuestro país. Los tramites son largos y engorrosos, pero finalmente se da el primer curso de ACLS en Monterrey en febrero de 1988, con la presencia de instructores norteamericanos y utilizando los manuales en ingles de la AHA. Durante dos años se continúan dando estos cursos en la ciudad y se inicia la traducción del manual al español, con la autorización de la AHA. En ese lapso de tiempo algunos de los miembros de Proyecto Corazón acuden a los Estados Unidos para tomar el curso de Instructor de ACLS, para posteriormente impartir los primeros cursos de instructores en Monterrey. Este primer grupo de instructores fue conformado por los doctores Fernando Colunga González, Salvador Valdovinos Chávez, las enfermeras María de los Ángeles Reyna Quintanilla, Rosa María Bocanegra e Irma Abundis y el TUM Rabindranath Luna Mc´Gregor.
Los cursos de Reanimación Cardiopulmonar Avanzada (RCA) mejor conocida como ACLS crecieron en forma importante rebasando las fronteras del estado de Nuevo León, iniciándose así cursos en la Ciudad de México.
Los primeros cursos foráneos se realizaron en el Hospital Santa Elena de donde se generó otro grupo de instructores integrado por los médicos Álvaro Sáenz de Miera y Mauricio Borbolla Paya. A partir de ese momento se llevaron a cabo cursos en diferentes hospitales de la Ciudad de México, tales como el Hospital ABC (Hospital Inglés), el Hospital Español, el Instituto Nacional de Cardiología e Instituto Nacional de la Nutrición, la Cruz Roja Mexicana, el Hospital Metropolitano, el Centro Médico Nacional Siglo XXI del IMSS, el Hospital Central Militar y el Escuadrón SOS entre otros.
En 1990 y conforme la RCA crecía en nuestro país, en los Estados Unidos de América el programa de “Pediatric Advanced Life Support” (PALS) daba sus primeros cursos en ese país, con el aval de la American Academy of Pediatrics. El curso PALS fue tomado por varios de los integrantes del grupo de Luis Lojero en la Ciudad de Dallas, TX. quedando algunos seleccionados como potenciales instructores. Meses después, María de los Ángeles Reyna Quintanilla, Irma Abundis, Rosa María Bocanegra y Luis Lojero son invitados a tomar el curso de Instructores de PALS, quedando certificados en febrero de 1991. Con el apoyo del Dr. David Rosenberg, pediatra intensivista del Childrens Hospital de Forth Worth, TX. se imparte el primer curso de PALS en San Miguel Allende, Gto. y posteriormente en el Hospital Infantil Privado (HIP) de la Ciudad de México en octubre de 1992.
Continuando la expansión del programa PALS, se realizaron cursos subsecuentes en el Hospital Central Militar en el DF, en el Hospital San José en Monterrey, N.L.. y en el Hospital del Carmen en Guadalajara, Jal., este último en octubre de 1993.
Los Drs. Luis Lojero, Eduardo Perusquía Ortega y Eduardo Velasco se dieron a la tarea de traducir el material audiovisual y parte del manual para los participantes del curso PALS. Después de algunos cursos y teniendo una selección de potenciales instructores, se realiza en la ciudad de Monterrey, N.L. el primer curso de instructores de PALS en abril de 1993, siendo a partir de entonces que el Dr. Eduardo Velasco Sánchez, distinguido pediatra de Guadalajara, Jal., junto con otros médicos del HIP y del HCM unen esfuerzos y conforman el Comité Nacional Médico Pediátrico de RCP fundado en 1994.
Desde entonces se han impartido cursos de PALS (o RAP por sus siglas en Español) en: Monterrey, D.F., Guadalajara, Irapuato, Tuxpan, Villahermosa, Puebla, San Luis Potosí, Pachuca, etc.
En 1999 se reúnen el Comité Pediátrico y el Comité de RCP - RCA para conformar lo que se llamaba aún no oficialmente el Consejo Mexicano de RCP.
Se reanudan las pláticas con la AHA y con la recientemente formada InterAmerican Heart Foundation (IAHF o FIAC por sus siglas en español) para lograr el reconocimiento y aval de los cursos de Atención Cardiovascular de Urgencia; en forma inicial se tienen conversaciones con Beatriz Champagne PhD., representante de dicha organización, estableciéndose los requerimientos para desarrollar adecuadamente los programas en México.
A fin de lograr la conformación del Comité Mexicano de Reanimación como el Consejo Nacional representativo del país, se involucran los Drs. Luis Lojero Wheatley y Alfredo Sierra Unzueta, junto con un grupo entusiasta de médicos y enfermeras representantes de las diferentes organizaciones del sector público y privado, para detallar la meta final de formar el Consejo. Los diferentes grupos que habían estado trabajando en forma activa impartiendo cursos de Apoyo Cardiovascular de Urgencia (ACU) en sus diferentes modalidades, algunos a favor otros en contra; pero finalmente y soslayando protagonismos institucionales y personales se logra el común acuerdo de integrar un Consejo Nacional de Reanimación (CNR) representativo de todos los grupos interesados en el ACU.
Finalmente en febrero de 1999, orgullosamente, México es el primer país en firmar el convenio con la Fundación InterAmericana del Corazón, de tal manera que se convierte en el primer representante de la comunidad médica y no médica latinoamericana en poder impartir cursos de la AHA en su país con entrega de tarjetas con reconocimiento internacional avaladas por la AHA y la FIAC.
Para llegar a esto pasaron muchos años de arduo trabajo, independientemente del atraso que ya teníamos en este aspecto la mayoría de países en América Latina y el Caribe. Pero esto no lo consideramos difícil; lo retador ahora es hacer que la Cadena de Supervivencia se expanda en nuestro país a la mayor velocidad posible, en forma organizada y con calidad, para tratar de disminuir la elevada morbi - mortalidad que producen las enfermedades cardíacas y cerebro vasculares en nuestro medio.
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